Bajo un enfoque de desarrollo que integra ambiente y comunidad, la Universidad Provincial de Córdoba y el gobierno provincial impulsan la planificación técnica de esta área protegida. La iniciativa busca transformar el territorio en un aula a cielo abierto para la investigación aplicada y el turismo de naturaleza.
Con ese propósito, se formalizó el Convenio Específico de Cooperación para la Planificación e Implementación de la Reserva Forestal Natural Provincial Sierras de Punilla. Este acuerdo establece la creación de una Mesa de Trabajo y Cooperación Técnica (MTyCT), diseñada para alcanzar los objetivos de conservación, protección y valorización de los bienes naturales y culturales del área.
El convenio fue firmado por la rectora de la UPC, Julia Oliva Cúneo; el decano de la FTA, Fernando Westergaard; y la Secretaria General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía, Victoria Flores.
Acompañaron la rúbrica, por parte de la facultad, el secretario de Gestión Académica e Innovación, Horacio Vega; la secretaria de Extensión y Vinculación Territorial, Silva Ruffini; el Secretario de Investigación y Desarrollo, Nicolás Rocamundi; el Coordinador de la Tecnicatura en Guardaparque, Luciano Planté; Franco Menna, Coordinador del Proyecto Bosque Nativo; y el Coordinador del Equipo Técnico de Planeamiento, Juan Pablo Mesa.
La MTyCT tendrá la responsabilidad de elaborar planes temáticos sobre restauración, educación ambiental y ecoturismo. Este esfuerzo conjunto posiciona a la Reserva Forestal Natural Provincial Sierras de Punilla como un Área Protegida Modelo dentro del sistema provincial.
Un área escuela para la universidad pública
El convenio define a la reserva como un Área Escuela Universitaria, permitiendo que la Facultad de Turismo y Ambiente (FTA) desarrolle actividades académicas, de investigación y extensión directamente en el territorio. Esta articulación permitirá que estudiantes y docentes ejecuten tareas de monitoreo y restauración ecológica bajo supervisión técnica.
El decano de la FTA, Fernando Westergaard, enfatizó el valor de esta integración: “Este convenio consolida el rol de la universidad pública en la gestión y conservación de nuestras áreas naturales. La Reserva de Punilla se transforma en un aula a cielo abierto, donde se articulan formación, investigación y territorio”.
Asimismo, Westergaard señaló la importancia de la gestión territorial activa: “No se trata solo de conservar, sino de gestionar activamente nuestros espacios naturales. La participación y el trabajo en territorio son claves para garantizar resultados sostenibles, y en ese camino estamos construyendo un modelo de área protegida que integra ambiente, comunidad y desarrollo”.
Finalmente, destacó que la articulación entre universidad y provincia permite generar políticas públicas con base técnica y conocimiento, reafirmando el compromiso de la institución con la construcción de conocimiento aplicado al servicio del territorio.